Preparamos una pequeña muestra del recorrido de Rosana Reguillo por nuestra universidad. Consúltala en el ingreso de la Biblioteca.
La antropóloga Rossana Reguillo Cruz (Guadalajara, 28 de septiembre de 1955 – 25 de abril de 2026) fungió como una de las primeras mujeres directivas del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, en la coordinación (1977-1983) y dirección (1984-1989) de la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, S. J., para después acometer una travesía investigativa y docente de casi cuatro décadas, que le mereció ser nombrada profesora emérita de ITESO (2016) y emérita del Sistema Nacional de Investigadores (SNI, 2022) e ingresar como miembro regular a la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).
Rossana Reguillo Cruz recapitulaba en el verano de 2022, con orgullo justificado, haber concretado en marzo de 1989 la adquisición de la biblioteca del psicoanalista Armando Suárez, un paso pionero en el desarrollo de acervos especializados en la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, S. J., y también agradecía, en esa entrevista con Édgar Velasco para Magis, que:
[…] El trabajo en Biblioteca me abrió y me mostró todo lo que yo no sabía. Ahí viví lo que Carlos Luna [futuro director de Biblioteca, 2014-2020] llama 'el paso de la ignorancia vaga a la ignorancia específica', que es el cambio que se produce cuando te das cuenta de que no sabes lo que no sabes.
Sus tesis para obtener la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (ITESO, 1988), la Maestría en Comunicación (ITESO, 1990) y el Doctorado en Ciencias Sociales, con especialidad en Antropología Social (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social/Universidad de Guadalajara, 1995) iniciaron una producción intensa que se extendió desde el análisis de discursos informativos sobre el terremoto que cimbró México y desnudó podredumbres el 19 de septiembre de 1985, a la reflexión de los reacomodos tras la muerte de Nemesio Oseguera, el 22 de febrero de 2026.
Una protagonista indiscutida en la restitución de la dimensión política de los estudios sobre los jóvenes, la ciudad, la comunicación y la cultura, tras la caída de las grandes utopías en el final del siglo XX, firmó y confirmó esa condición con la escritura de más de 15 obras tanto en individual como en colectivo.
Reportera en Notisistema y Radio Universidad de Guadalajara en el inicio de su vida profesional, ella mismo devino protagonista de una columna el 23 de enero de 1977 en El Informador, donde el articulista Javier Medina Loera describía "La original denuncia de Rosana Reguillo" –sí, apareció Rosana sin su doble "ss"- cuando levantó acta por el cobro a sobreprecio de una cajetilla de cigarros, a contrapelo –explicaba el autor- de la ignorancia, apatía y resignación habituales entre los consumidores de la amodorrada Guadalajara
Pero la denunciante no era sólo la clienta o consumidora que salía a defenderse, sino la ciudadana, la hija de José Reguillo, miliciano de la segunda República española, y de la chiapaneca Eva Cruz. Esa veinteañera que prefigura a la autora de la columna Ciudadano N, que comenzó a publicar el 27 de septiembre de 1993 en Siglo 21, proyecto innovador en el diarismo tapatío. Esa inconforme que precede a la académica amenazada de muerte y asediada por el poder en turno, debido a de su trabajo en torno a la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Guerrero, durante la vergonzosa noche del 26-27 de septiembre de 2014.
Rossana destacaba, en una conversación de 1996 para Noti ITESO, que "[…] en el ITESO […] hay un clima de interlocución cotidiana y búsqueda permanente" y lo llamaba, en la entrevista de 2022 con Édgar Velasco, "[…] mi casa académica […]". Una búsqueda en diálogo de un hogar universitario, a la que ella contribuyó desde el aula, sus investigaciones, la asesoría de tesis o la creación en 2016 de Signa Lab, laboratorio de investigación socio digital, fruto que prevalece, como ocurre con las cosas en verdad transformadoras.
La pareja de su Pepe –el diseñador Jabaz-, la madre de León y Daniela, la abuela de Aliah, la condiscípula de la generación egresada de 1986 de Ciencias de la Comunicación, la madrina con Aristeo Macías Llamas de la generación que salió de Comunicación en 1991, la colega de Raúl Fuentes Navarro y María Martha Collignon Goribar, la columnista de la editora periodística Rosa Esther Juárez Mendías estuvo interesada siempre en "[…] desnudar el poder, perseguirlo ahí donde se muestra, y siempre se muestra con toda su brutalidad en los entornos precarizados" de los actores subalternos, según explicó a Édgar Velasco su proyecto a largo plazo.
Alcanzó a ver que El vuelo de las luciérnagas: pensar la resistencia frente a la violencia en el poder (México: Siglo XXI), su libro escrito junto con Alina Peña Iguarán,"se terminó de imprimir en marzo de 2026". Habitante de la calle de la Inteligencia esquina con la de la Valentía, su camino lo presidió la lucidez para analizar el horror, pero también el vuelo para atisbar las luces.
Texto:
Bernardo Jaime Vázquez
Foto:
Archivo Histórico ITESO
Fecha:
Autor: Bernardo Jaime Vázquez
Categoría: Noticia
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